POR LO TANTO, COMPARTE TU ABUNDANCIA LIBREMENTE Y ENSEÑA A TUS HERMANOS A CONOCER LA SUYA. NO COMPARTAS SUS ILUSIONES DE ESCASEZ, PUES, DE LO CONTRARIO, TE PERCIBIRÁS COMO A TÍ MISMO COMO ALGUIEN NECESITADO UN CURSO DE MILAGROS (T.8 Cap.7 VII.7.7)

Este mes aprovechando mi viaje a Perú y pasando por Cuzco, visitamos la Asociación Amantaní para colaborar